sábado, marzo 05, 2005

Manzanillo, el colectivo y el tren

Me encontraba arriba del 42, yendo hacia Ciudad Universitaria, en el que va por Libertador y dobla en La Pampa, en donde cruza las vías del tren. Pues bien, casi llegando a La Pampa había bastantes autos, el semáforo estaba en verde pero en cualquier momento iba a cambiar a rojo. Eso significaba esperar más tiempo y que las probabilidades de que un tren pasara y la barrera bajase aumentarían. Y el semáforo cambió a rojo antes de poder doblar. Por suerte la barrera se quedó en su lugar.

Cuando el semáforo cambió a verde la alarma de tren empezó a sonar, pero el colectivero se mandó igual, total todavía la barrera estaba alta. Se encontró con un pequeño embotellamiento y se quedó en medio de las vías, con el tren viniendo por la izquierda. Los pasajeros se empezaron a impacientar (y para serles sincero, yo también), y el embotellamiento no desaparecía. El colectivero no tuvo mejor idea que tocar la bocina repetídamente. Yo me paré y dije en voz baja "Bueno, nos vamos bajando". Un señor se levantó y delante de la puerta le dijo al chofer que abriese las puertas. Una señora de adelante, que no se movió de su asiento durante todo el evento, empezó a gritar "Si te querés suicidar vos, suicidate vos solito, no nos metas a nosotros". El colectivero abrió las puertas de atrás y de adelante. La señora nuevamente habló: "Suicidate vos y tu colectivo, perejil, si no querés vivir más. Nosotros sí queremos vivir". Empecé a bajar las escaleras del colectivo, con el señor siguiéndome atrás. A todo esto, el colectivo se movió un poco y tuve que agarrarme fuerte para no caerme. Todavía arriba, miré para atrás a ver si el colectivo seguía sobre las vías. Sí, un poco sí, pero había calculado que el tren todavía no llegaría. Dos chicas salieron corriendo por la puerta de adelante y se quedaron a una distancia. El colectivo avanzó un poquito más y ya no se encontraba en peligro, así que empecé a decir, junto con el señor "Ya está, ya pasó, suban". Y todos nos volvimos a sentar... Bueno, los que nos habíamos parado.

Los 5 minutos posteriores fueron sólo escuchar a la señora gritar las mismas pavadas que antes, y el señor que la apoyaba. Me cansé y grité "Bueno, ya pasó. Igual hubieramos tenido tiempo de bajar. ¡Ya está!". Pero el señor, que estaba cerca mío, se dio vuelta y me dijo "Pero igual es un desconsiderado el tipo, bla bla bla, que por suerte de ese lado el tren paraba y bla bla bla, un infeliz, bla bla bla...". Y luego silencio.

1 Comentarios:

Blogger Ling escribió:

Dos cosas:

1.- ¿No es hora de probar otros medios de transporte?

2.- ¿No es hora de postear algo nuevo?

12:28 a. m.  

Publicar un comentario

<< Página de inicio